;  MY LIFE: EL DÍA DE LA MADRE Y JULIA WARD HOWE

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05 mayo 2012

EL DÍA DE LA MADRE Y JULIA WARD HOWE

Aunque la celebración de día de la madre se atribuye a tiempos muy lejanos y se ubica en la antigua Grecia, hoy os voy a contar la historia de la creadora del día de la madre moderno (y que no es el Corte Inglés por mucho que algunos se empeñen en decirlo). Es Julia Ward Howe, abolicionista y activista, defensora a ultranza de los derechos de la mujer en la norteamérica de mediados del siglo XIX.

Julia, en contra de todos los procesos bélicos, intentó promover un Congreso para la Alianza de todas las nacionalidades, pero en aquel momento la mujer estaba más interesada en conseguir el sufragio universal. Pero las ideas de Julia no cayeron en saco roto. Anna Jarvis, una ama de casa concienciada por las palabras de Julia   organizó a muchas mujeres durante la Guerra Civil para trabajar en mejorar las condiciones sanitarias de ambos bandos, fue su hija, del mismo nombre la que promovió la creación del Día de la Madre. En 1873 mujeres de 18 ciudades estadounidenses conformaron la primera reunión del día de la madre, celebrándose en 1907 el primer Congreso.
En 1914 el Congreso de los Estados Unidos proclamó el segundo domingo de mayo como el Día de la Madre, modificándose al 10 de Mayo en 2009.
Es bastante obvio que nada tiene que ver la finalidad que estas mujeres buscaban estableciendo este día con la comercialización actual del día de la madre. Y aunque también es verdad que no son los mismos tiempos no me negaréis que sigue habiendo guerras, en muchos lugares las mujeres son tratadas como basura, y en el denominado Primer Mundo, aún queda mucho para alcanzar la "ansiada igualdad" en todos los ámbitos de la vida diaria. Es por ello que os dejo el poema de Julia Ward Howe en el que se resume de un modo muy claro la filosofía que esta mujer intentó transmitir al mundo.

PROCLAMA DEL DÍA DE LAS MADRES

¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza:"No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras den busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia". Nosotras, mujeres de un país, tendremos la suficiente compasión hacía aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice "¡Desarma! " La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es seña de posesión. En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, y el arreglo amistoso de cuestiones internacionales.